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DIAGNÓSTICOEl paisaje como percepción subjetiva del territorio del grupo- constituye uno de los elementos más importantes en la definición identitaria y uno de los objetos simbólicos de mayor capacidad de generar el sentimiento de pertenencia.Por su parte el patrimonio, forma parte de la herencia cultural de un pueblo, que por sus características específicas debe valorarse, conservarse, utilizarse, disfrutarse y transmitirse en las mejores condiciones a generaciones futuras. Refleja la forma de sentir, vivir, trabajar y pensar de cada comunidad histórica en un entorno determinado.La Unesco adoptó en 1992 el concepto "paisajes culturales", como lugares que han sido creados, formados y preservados por los vínculos y las interrelaciones entre hombre y su entorno. Haciendo depender el éxito de su conservación del mantenimiento de estos vínculos.El paisaje de Euskal Herria comprende dos unidades principales que lo conforman, las dos vertientes, por su clima, orografía y por sus maneras de trabajar el paisaje: la Vertiente Mediterránea y la Atlántica. La Mediterránea con los cultivos del cereal y la vid ha sufrido un cambio drástico en las últimas décadas por la elevada mecanización agraria y por el efecto de la concentración parcelaria que ha eliminado setos, caminos, cañadas, calzadas, sistemas de riego... que conformaban este entorno. La Atlántica con el desmesurado crecimiento de infraestructuras, urbanizaciones, áreas industriales y canalizaciones de ríos, ha expulsado la agricultura del fondo de los valles; con el abandono de la actividad y la introducción del monocultivo del pino insignis este paisaje ha cambiado completamente hacia un deterioro grave del sistema.Si bien en todas las épocas de la historia ha existido destrucción del patrimonio cultural, es a partir de la revolución industrial y más concretamente a partir de la segunda mitad del pasado siglo cuando se ha acelerado este proceso. El expolio no ha sido el mismo ni de la misma intensidad en todos los territorios. Iparralde lo ha sufrido menos debido a su menor desarrollo industrial, pero la proliferación de urbanizaciones y segundas residencias ha afectado especialmente a la costa labortana, Nafarroa ha visto la destrucción de sus ricos yacimientos arqueológicos (como ejemplo paradigmático la construcción del parking subterráneo en la Plaza del Castillo o la destrucción del patrimonio con la construcción del pantano de Itoitz), Araba, Gipuzkoa y Bizkaia con su rico patrimonio industrial asolado- padecen una destrucción ambiental y paisajística permanente, que lejos de corregirse, siguen aumentado como consecuencia del desarrollismo imperante y el consentimiento cómplice de las instituciones autonómicas, forales y municipales.Tampoco podemos olvidar que el patrimonio escrito de nuestro país sufrió durante décadas la pérdida y dispersión de una parte importante del Archivo documental -producto de la ocupación y dominio-, que llevó a que partes importantes del mismo se hayan destruido y que otras se encuentren esparcidas en París, Simancas o la Biblioteca Nacional de España. ESCENARIO PROPUESTOCada paisaje es consecuencia directa del efecto de las acciones de la especie humana que ha sufrido el medio. De la misma manera que nuestra cultura se desarrolla y se conforma, el paisaje cambia. Nuestros paisajes son y serán reflejo de nuestra forma de ser. En nuestros paisajes, en nuestra cultura se manifiestan las tecnologías agrícolas, ganaderas, constructivas,... que hemos asimilado de otras culturas. Toda cultura, incluida la nuestra, por definición tiene una componente de resistencia, supervivencia... igual que todo paisaje.Cada manera de hacer, de vivir, de pensar, se refleja en un paisaje, así incluso cada patrimonio cultural tiene inscrito un patrimonio paisajístico (un conjunto de caserío rural conforma un paisaje agrícola que no se conserva si no se vive y se trabaja de una manera, el patrimonio industrial y los paisajes industriales conforman otro paisaje cultural, otra manera de hacer paisaje).Un claro marco de atentado contra el paisaje son nuestros paisajes rurales, muchos de ellos fagocitados por las grandes urbes, áreas industriales e infraestructuras y muchos otros abandonados por la baja productividad/rentabilidad del sector. Actualmente, en nuestra era globalizada, el paisaje cada vez se manifiesta más perjudicado y los trabajos de conservación, protección, gestión y mejora de los paisajes son cada vez más necesarios. La concentración parcelaria, la necesidad de suelo urbano e industrial, la imposición de infraestructuras, la metropolización del espacio vasco, las nuevas técnicas y tecnologías de trabajo... se superponen sobre nuestros paisajes culturales. Nuestro paisaje es patrimonio, es un patrimonio cultural que solamente nosotros podemos preservarlo.MEDIDAS A ADOPTAR2. Aprobar una legislación restrictiva para la protección del patrimonio, que sustituya las actuales leyes ambiguas, inoperantes y siempre interpretables por jueces sin una cualificación especial, así como la creación de una fiscalía específica para perseguir los delitos contra el patrimonio.3. Sustitución progresiva de las masas forestales de pino insignis y eucalipto, por especies autóctonas, mediante la introducción de medidas efectivas como el de la percepción de rentas diferidas- que la hagan atractiva para el sector. 4. Declarar como espacios protegidos por su interés paisajístico las cumbres y cordales de amplia cuenca visual; delimitar expresamente las zonas susceptibles de ser utilizadas para la ubicación de cualquier tipo de antenas; declarar de utilidad pública y proceder a la expropiación de las antenas de telefonía móvil para posibilitar su racionalización.5. Confeccionar un catálogo de zonas de especial interés paisajístico como paso previo a su declaración como espacios protegidos.6. Crear un Consejo Asesor para la Protección y Recuperación del Patrimonio con dotación presupuestaria y capacidad de emitir dictámenes vinculantes para la administración, formado por personas de reconocido prestigio y representantes de grupos sociales que trabajan en la conservación y recuperación del patrimonio.
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