|
DIAGNÓSTICOLa política de transporte y el modelo de movilidad impulsado por la administración pública en los diferentes territorios de Euskal Herria viene a identificar la movilidad, con la movilidad motorizada y el transporte por carretera. Dicha identificación ha sido la base sobre la cual justificar las colosales inversiones efectuadas durante décadas para promocionar la movilidad motorizada tanto de personas, como de mercancías, y materializada en una tupida red de infraestructuras viarias que crece imparablemente (autopista Eibar-Gasteiz, Transpireanica, autovía del Urumea, Ronda Sur, etc.). Esta orientación preponderante del modelo de movilidad y la política de transporte ha conllevado de modo implícito una marginación de los medios de transporte públicos y no motorizados del sistema territorial de transporte.Hay que añadir, que el sistema económico y su crecimiento gira en torno al aumento de la movilidad de personas y sobre todo del transporte rodado de mercancías. No obstante si comparamos población, economía y transporte, nos daremos cuenta de que mientras el ritmo de crecimiento poblacional en los últimos 30 años ha sido muy pequeño, la economía ha crecido hasta casi doblar el PIB, el crecimiento del transporte ha sido del 300%. Las graves consecuencias que conlleva este hecho, han sido reiteradamente dadas a conocer por prestigiosos especialistas e incluso explícitamente reconocidas por distintos órganos de la Unión Europea, hasta el punto de constituir una de las más graves cuestiones puestas en evidencia por el Libro Blanco, presentado bajo el título de La política europea de transportes de cara al 2010: la hora de la verdad. Llegados a este punto, merece la pena enumerar algunas de las principales consecuencias negativas derivadas de la actual política de transportes y su derivado modelo de movilidad:2. Afección ambiental sobre el cambio climático. En la Unión Europea el transporte es el responsable del 40% de todas las emisiones de C02, principal gas de efecto invernadero, además de ser el causante de otras emisiones contaminantes, como NOx y macropartículas, que afectan a la esperanza de vida de la población.La respuesta al actual diagnóstico pasa por una reflexión y una respuesta multipolar y sistemática, concretada en un esfuerzo por estabilizar y posteriormente disminuir el volumen de tráfico actual, así como reducir las necesidades de desplazamientos y movilidad improductiva; aminorar la necesidad de nuevas infraestructuras viarias y trasvasar el mayor número posible de usuarios del automóvil particular hacia al transporte público y los desplazamientos peatonales y ciclistas. MEDIDAS A ADOPTAR Está medida, supone tanto como promover una cultura de participación pública en todo proyecto de promoción pública con incidencia sobre el territorio, tanto en la escala territorial que define los proyectos de infraestructura viaria y ferroviaria para articular y vertebrar territorio, como la escala territorial propia de los núcleos urbanos y metropolitanos, en los que se opta por una apuesta de transporte no motorizado, por la potenciación de itinerarios peatonales y vías ciclistas, y que tiene su importancia en los procesos de elaboración y ejecución de los llamados diseños urbanos de la ciudad.2. Solicitar la moratoria de los planes de carreteras y de infraestructuras viarias, incluida la proyectada nueva red ferroviaria de alta velocidad, mientras no se dé un amplio consenso fruto del debate social. 3. Gravar el uso del transporte privado con impuestos finalistas que se dediquen a la mejora del transporte público, a la creación de itinerarios peatonales y de carriles de bicicleta. Esta medida debiera complementarse con una reducción del uso del automóvil privado gestionando su demanda, fijando restricciones en casco urbano. También se propone el fomento del leasing en vehículos separando el uso de la propiedad y sus costes.4. Internalizar los costes ambientales a la hora de fijar el precio de los automóviles, incluyendo la construcción y mantenimiento de la red viaria, los gastos de sanidad y seguridad social, los derivados de las emisiones de CO2 y demás contaminantes.5. Limitar la circulación y aparcamiento de vehículos en las áreas urbanas reduciendo el espacio destinado al mismo, así como trasladar los parking a la periferia dotándolos de servicio adecuado de transporte público colectivo.
|
|