DIAGNÓSTICOHoy en día, nadie pone en duda el carácter estratégico que tiene la energía para la vertebración social y económica de cualquier país. En el Sur de Euskal Herria existen actualmente dos planes energéticos promovidos por el sector público, uno en la CAPV denominado 3E-2005 ( ampliado hasta el 2010) y el Plan Energético Navarro.Este panorama local coincide con el sentido que van a tomar las actuales políticas energéticas de la Unión Europea, de liberalización de los mercados del gas y la electricidad, que favorecerán el negocio del sector energético en contra de los intereses del medio ambiente y los ciudadanos. Una política energética esta, cuyos pilares son la seguridad del suministro y la competitividad, muy por encima de las cuestiones ambientales que siguen contemplándose como una operación estética.En este último sentido, pese a los avances espectaculares en los últimos años en desarrollo y tecnología de las energías renovables, la UE solo plantea cubrir en el año 2010 un 12% de sus necesidades energéticas con fuentes renovables. El fomento del ahorro energético, pilar fundamental de una política ambiental, queda también olvidado. Con estas perspectivas el aumento del consumo energético y apuesta por las energías sucias, será imposible cumplir los objetivos del Protocolo de Kyoto para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero responsables del cambio climático. De hecho, según las previsiones del gobierno, el estado español aumentará para el 2010 sus emisiones en un 70%.En un escenario presidido por el abandono definitivo de la energía nuclear, empezando por el cierre de la vetusta central nuclear de Garoña, las energías renovables deben ser alternativas respecto de los combustibles fósiles no de adición, con un modelo de producción descentralizado y bajo el control de las administraciones públicas, preferentemente las locales o comarcales.1. Organizar una participación pública descentralizada en torno a proyectos de desarrollo local de energías renovables, incidiendo en la dimensión ecológica de su uso, y no en el favorecimiento del negocio del capital transnacional.5. Introducir criterios de eficiencia energética en todos los planes urbanísticos, aprobar una normativa de construcción y reparación de edificios que contemple la obligación de incorporar los criterios de la arquitectura bioclimática en todo proyecto de construcción o reforma de edificios, exigiendo el máximo aprovechamiento de la energía solar térmica con apoyo público.6. Implementar una reforma fiscal que contemple la reducción en un 10 % del impuesto sobre bienes inmuebles a las viviendas con energía solar, y en la misma medida del impuesto sobre actividades económicas a las empresas que utilicen energías renovables o cogeneración.7. Obligar a las compañías eléctricas a remover los actuales obstáculos para facilitar la conexión a la red de las producciones eléctricas públicas o privadas, provenientes de energías renovables.
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