| DN 2007.01.02. Lejos de amainar, los gobiernos de Pamplona y Madrid parecen incrementar la pugna política que mantienen en varias cuestiones claves para el futuro de Navarra. Una de ellas, la relacionada con el TAV, es el asunto central de la entrevista concedida por el consejero de Obras Públicas
pamplona. ¿Cómo se desenvuelve un ingeniero de caminos diez años en el mundo de la política?
No es que me guste la política, lo que me gusta realmente es la cosa pública y parto de la idea de que los países con una buena clase política son los que mejor funcionan. Creo que estoy cumpliendo una faceta esencial en mi vida y espero hacerlo bien. Aunque suene pedante, trato de servir lo mejor posible a los demás.
¿Cuál ha sido su mejor recuerdo de estos años?
Itoiz fue el mejor. Fuimos capaces de sacar adelante una obra, un pantano que pasados los años, ahora, se está llenando, está dando sus frutos. Los navarros ya lo están viendo, y pese a las críticas medioambientales, no era una catástrofe y el consumo del agua, algo que será clave en los próximos años, está garantizado.
¿Cómo recuerda el cese de José Ignacio Palacios, con quien trabajó codo con codo durante ocho años?
Cuando se está en un gobierno hay que ser consciente de que uno puede salir en cualquier momento y no es correcto pensar lo contrario. Tenemos que estar preparados para eso, porque las responsabilidades de gobierno recaen en el presidente y es él que te pone y te quita. Por eso, en cuanto a un relevo más, no hay nada que decir, lo que sí me dolió fue lo que pasó en los días posteriores. Ha sido una persona que ha estado diez años en el Gobierno, con el desgaste que eso conlleva, con sus fallos y aciertos, pero se cebaron con él. No me gustó nada. Siempre hay un límite, el de no herir.
¿Cree que es posible que termine alguna vez este rifirrafe por el TAV?
No sé si va a terminar, y eso que soy el consejero de Obras Públicas, porque la solución no está en nuestras manos, está en la otra parte. Nosotros lo que queremos es que se construya y que se construya ya, porque se puede hacer, lo podemos hacer. Hay muchas veces que el mundo de la política tapa las verdaderas necesidades de la sociedad y de los ciudadanos, pero el proyecto hay que hacerlo, está preparado y es bueno para todos. La pregunta es por qué no se pone en marcha y parece que el hecho de que en Navarra gobierne un partido y en Madrid otro de color distinto está influyendo. Parece que ahí está la razón, aunque los trabajos que se han ido acordando con el Ministerio de Fomento han dado sus frutos. Ha habido épocas en las que UPN y PSN han colaborado y se han hecho cosas. Ahora tocaba hacer el TAV y los dos partidos se tenían que haber puesto de acuerdo.
¿UPN no está teniendo ahora unas prisas para poner en marcha ese proyecto que no las tuvo durante los ocho años de gobierno del PP?
Conviene explicar bien esto porque comprendo que pueda haber dificultades para entenderlo. Proyectos como éste necesitan años de preparación. Estamos hablando de 6, 7 ó 8 años, con trámites muy largos y complicados. Estos se hicieron entre 2000 y 2004, con la idea de que a partir de ese año pudieran comenzar la obra, con la documentación técnica preparada para empezar. El gobierno del PP hizo su trabajo y desde entonces, con la llegada del PSOE, se ha parado, pero se ha parado sólo en Navarra y no sabemos por qué. Hoy sigue todo preparado a la espera del visto bueno del Gobierno de la nación. A veces da la sensación que Navarra no existe en cuestiones de inversiones para infraestructuras. No sé si es una cuestión política, de gestión o que no hemos sido capaces de explicar bien nuestras postura.
¿Está pendiente el acuerdo final de la anunciada reunión entre Miguel Sanz y el ministro Solbes?
No. Lo que falta es que el Ministerio de Fomento diga que sí a la construcción del TAV en Navarra, como se está haciendo en el País Vasco. Luego tendrá que venir la reunión con el ministerio de Economía, pero ya adelantaron a mediados de febrero que dirían que sí a la fórmula de financiación a través del convenio. No es cuestión de una reunión. Ya hubo una en marzo entre Sanz y la titular de Fomento y la ministra dijo por tres veces que estaba dispuesta a dar luz verde al proyecto. Y en esas estamos, esperando, aunque detectamos que no se avanza. Estamos todos los días intentado mantener reuniones con el ministerio y no hay forma de trabajar en cuestiones claves pendientes. En otras sí, como por ejemplo en la estación de Pamplona.
¿No considera clave que el PSOE incluyera un trazado de alta velocidad para pasajeros y mercancías cuando el PP sólo planteaba la de pasajeros?
Sí y Navarra fue de los pocos gobiernos autonómicos que dijo sí a ese cambio. Hay que tener en cuenta que la red de alta velocidad diseñada en esa época se planeó siguiendo el criterio de las líneas Madrid-Sevilla y Madrid-Barcelona, sólo para pasajeros, pero el cambio no supuso nada para nosotros, porque los proyectos que ya teníamos elaborados aquí eran compatibles con ambos proyectos. Además, este cambio no ha parado la alta velocidad, que va a todo meter en España, pero aquí no.
¿Cuándo se puede producir el desbloqueo de la situación?
Cuando nos llamen desde el Ministerio de Fomento. Quien ha enviado propuestas ha sido el Gobierno de Navarra, sin obtener respuesta.
Lo único que está claro es que el TAV se ha convertido en una arma arrojadiza de alta velocidad, ¿cree que también de largo recorrido?
No lo sé, depende de que el Ministerio de Fomento nos llame y diga, ¡adelante! Esta es la gran infraestructura que falta a Navarra. El TAV cambiará la historia de nuestra comunidad y lo absurdo es que el PSN, que en el Parlamento ha apoyado este proyecto, dice que no sabemos negociar. Se nos puede acusar de muchas cosas, pero no de no saber negociar. Bajo esa excusa, hay una incapacidad de los socialistas navarros para convencer en Madrid que negocien con nosotros.
¿Usted también dejaría a Puras y Chivite para que negociaran este asunto, como planteó Miguel Sanz?
No, creo que se entendieron mal sus palabras. Lo que quiso decir es que vayamos juntos a negociar a Madrid. Pudo haber sido un lapsus lingue, pero Sanz siempre ha dicho que es un proyecto que debe estar impulsado por los dos grandes partidos navarros. Él lo cree firmemente, por eso dijo, ¡sacadlo vosotros! Siempre ha sido así en las grandes obras.
¿El TAV va a tener una dimensión distinta a otras obras?
Son de índole distinta, pero todas permiten una evolución de la sociedad. Navarra siempre tuvo buenas carreteras, luego autovías, ahora tenemos el suministro de agua y luego tendremos alta velocidad. Desde el punto del transporte, estamos en la frontera de Francia, la puerta de Europa. y el ferrocarril será el medio del futuro. Hay que subirse ahora.
Pongámonos en el mejor de los casos y supongamos que mañana se produce esa llamada del Ministerio del Fomento para dar luz verde a las obras del TAV. ¿Existe un proyecto tan definido como para poder comenzarlas de forma inmediata?
Sí, en un año podrían iniciarse sin ningún problema. Estamos en lo de siempre, toda España está en marcha. Todas las comunidades autónomas, menos Navarra y la Rioja, tienen proyectos de alta velocidad en marcha y eso que nuestra posición es estratégica. El Ministerio de Fomento tiene un proyecto perfectamente definido, finca a finca, entre Castejón y Zuasti. Esta definiéndose, pese a que ya tenía que estar cerrado, el tramo entre Casetas y Castejón, y habría que definir la conexión entre Zuasti y la conexión con la Y vasca. Pero como tenemos cerca de 90 kilómetros del TAV cerrados habría tiempo suficiente para construir esos tramos y definir lo que falta, además de la unión con la línea de Zaragoza, mucho más sencilla. En el fondo estamos como en País Vasco, a un 95%. La Y vasca casi tiene que todo por hacer, por eso han empezado por los planes ya elaborados por el Ministerio de Fomento.
¿Quién tiene que definir en último extremo la conexión con la Y vasca?
Fomento y serán ellos lo que tienen que hacer los estudios pertinentes porque afecta a dos comunidades autónomas, pero hay que aclarar que es falso que en el proyecto que teníamos con el PP no estuviera contemplada esa conexión. Desde el 2000 está planeada, lo que no están son los proyectos de detalle, para ver cuál es la alternativa más aceptable. El propio Gobierno vasco, en un documento de 2001, contemplaba en su proyecto la conexión con el trazado navarro para seguir el eje mediterráneo. Está hecho, todo lo que se podía hacer hasta 2004, pero en estos tres años no se ha podido avanzar.
La última opción de la Y vasca planteada es entre Aralar y Aiztgorri...
No se puede saber todavía. Hay zonas por las que no podrá pasar, pero hacen falta los estudios. La conexión de dos líneas de alta velocidad es muy complicada, no es como unir dos carreteras, y el Gobierno vasco tiene que saber cuanto antes por dónde va ir esa conexión. Se sabe más o menos la zona concreta, pero falta por definir y poner en marcha un estudio informativo con tres o cuatros alternativas para ver lo que dicen los técnicos, los ciudadanos y responsables locales de la zona.
¿Han sido informados los municipios afectados por el trazado?
Entre Castejón y Zuasti el proyecto se expuso a información pública y hubo ayuntamientos, como el de Marcilla o el de Olza, para conocer el paso por Arazuri, que plantearon las alegaciones que consideraron y se aplicaron algunas modificaciones en el proyecto. No se parte de cero, aunque ha habido municipios que se han preocupado y otros que no tanto. El que ha querido ha podido opinar.
¿Intuyen que puede crearse un movimiento contrario al TV, similar a lo que pasó en Leitzaran o Itoiz?
En esos dos casos hubo circunstancias diferentes, aunque con dinámicas parecidas, pero no sabemos qué puede pasar. Parece que en el País Vasco desde hace más de un década, hay una fuerte oposición a este proyecto. Espero que no lo haya, pero no es descartable.
¿Que puede aportar el TAV?
Hay que pensar en el eje de desarrollo del Ebro, del eje Cantábrico-Meditarráneo, en enlace con el sur peninsular, el Levante y la llegada con ancho internacional a la frontera con Francia. Ahí se notará fundamentalmente. Que pregunten a los aragoneses que piensan de la conexión de alta velocidad con Madrid, están encantados. Y que no nos digan que están haciendo un estudio de funcionalidad de la línea, porque el resto de líneas de alta velocidad se ha hecho sin esperar a ningún plan de funcionalidad. El problema de Navarra es de plazos, para empezar las obras en 2007 y no en 2017.
¿Los navarros van a saber con detalle lo que va a significar el TAV?
Habrá que hacerlo cuando haya luz verde al proyecto, tanto por parte de la Administración foral como de la central. Hay que hacer un gran esfuerzo para explicar los puntos positivos y negativos, que los tiene, porque en esta vida no hay nada bueno al cien por cien. En otros sitios ya se está haciendo, pero no podemos pontificar ahora sobre el TAV estando en la situación que estamos.
¿Será necesario poner en marcha una nueva línea férrea?
La línea actual tiene 150 años de existencia y no nos sirve para la alta velocidad. Habrá que hacer otra, a lo mejor en algún tramo podrá utilizarse algo, pero desde Castejón hasta la conexión con la Y vasca será nueva y la parte más delicada será la conexión en la Barranca, la zona de Aralar. Nosotros hacemos infraestructuras, pero hay que tener en cuenta otros muchos factores.
2007/01/02 |